La policía de Apizaco
Por Gustavo Herrera
despertadortlax1@gmail.com
El fallecimiento del policía municipal de Apizaco Enrique Juárez Aguilar al chocar contra una unidad de transporte público provocó el día de ayer un intenso debate en las redes sociales donde los comentarios más en contra que a favor mostraron el descontento de la ciudadanía por quienes están encargados de la seguridad en la ciudad rielera.
Las quejas y no es para menos van desde la extorción, abuso de autoridad, maltrato y amenazas de ser remitidos ante el juez municipal para el pago de infracciones por parte de quienes con placa y uniforme han hecho de las calles un modo cómodo para obtener dinero amparados en un reglamento del bando de policía y buen gobierno y desde luego de sus superiores, a quienes también reportan lo obtenido para pagar una “cuota” impuesta a quienes salen a patrullar y realizar rondines.
La situación ha llegado a tal grado que la ciudadanía ve el modelo policial en Apizaco como una forma de agresión a sus bolsillos perdiéndoles toda confianza y más aún el respeto de esta sacrificada labor.
En las redes sociales los comentarios no se hicieron esperar, desde quienes pedían respeto para la familia por el deceso hasta despectivos por la forma en que han sido presas de estos personajes con placa que han dejado en lo más bajo su corporación catalogando a todos por igual bajo el miedo de ser detenidos a toda hora bajo cualquier pretexto.
Urge en la ciudad, urge de manera prioritaria una total reivindicación de la corporación y rescatar a quienes cuidan de los ciudadanos para darles una nueva imagen dejando atrás acuerdos económicos y hasta políticos de quienes portan el uniforme para dar paso a la confianza y gratitud de la gente en sus hogares y centros de trabajo.
De entrada, de acuerdo a pláticas con los mismos policías de Apizaco no solo piden sino exigen la renuncia inmediata del actual titular Juan Carlos Martínez Dorantes a quien catalogan una pesadilla para los uniformados pues protege a quienes con placa y pistola extorsionan a los ciudadanos.
Otro de los cambios que solicitan es mayor capacitación, dejar de pedir la famosa “cuota”, mayor personal, servicio médico y dejar de satanizar a todos pues –aseguran- que por unos cuantos pagan todos los demás.
Con el cambio de gobierno próximo a realizarse se deberá de implementar una estrategia puntual por parte del nuevo presidente Julio Cesar Hernández Mejía y recobrar como un reto primordial la imagen de la policía que ha caído a un nivel bajísimo en los últimos trienios por lo que habremos de esperar el nombramiento del nuevo titular de dicha dirección que seguro tendrá esa enorme encomienda de recobrar el buen nombre de los más de 150 elementos que trabajan en las calles.
Quienes laboramos en el portal de noticias “Despertador de Tlaxcala” tomaremos un merecido descanso en estas fiestas decembrinas deseando que el próximo año sea de éxito para todos.
¡Feliz navidad y próspero año nuevo!



