-Incrementan suspensiones de rutas de recolección de basura en el estado
Sthefanny Mellado López
Este martes, tres municipios fueron obligados a suspender sus rutas de recolección de basura por problemas de recepción de residuos en el relleno sanitario del municipio de Atlangatepec, generando molestias y preocupaciones a la población, ya que tener la basura en sus hogares también representa un foco de infección.
El municipio de Tzompantepec emitió un anuncio en redes sociales: suspendieron las rutas de recolección de basura hasta nuevo aviso. Tetla de la Solidaridad y Huamantla emitieron un aviso a través de sus redes sociales para informar a la ciudadanía que habrá retraso en la recolección; mientras que el ayuntamiento de Tocatlán también suspendió definitiva de este servicio.
Cabe señalar que, tras las constantes lluvias, en los rellenos sanitarios se desencadenan una serie de problemas operativos y ambientales debido a la gran acumulación de agua. El principal riesgo es la generación descontrolada de lixiviados; esto es que el agua de lluvia se filtra a través de las capas de basura y se mezcla con los fluidos de la descomposición de los desechos. Esto crea un líquido altamente tóxico y contaminante llamado lixiviado. Si el volumen supera la capacidad de bombeo o de las lagunas de retención, existe un alto riesgo de que se desborde y contamine suelos, ríos o acuíferos subterráneos.
También genera inestabilidad y derrumbes, ya que la basura absorbe el agua y se vuelve extremadamente pesada. Además, el exceso de humedad reduce la fricción entre los residuos y las capas de tierra de cobertura. Esto puede provocar deslaves o colapsos estructurales de las celdas de basura, poniendo en peligro al personal y la infraestructura.
Además, la saturación del sistema de biogás: los rellenos sanitarios tienen tuberías para capturar el metano y otros gases de la descomposición. Si el agua inunda estos conductos, el sistema se obstruye. Esto puede causar que el biogás escape a la atmósfera sin control o se acumule peligrosamente bajo tierra, aumentando el riesgo de explosiones o incendios.
Erosión de las capas de cobertura: La lluvia fuerte arrastra la tierra y la arcilla que se usan para cubrir la basura diariamente. Al quedar los residuos expuestos, se liberan olores fétidos y se facilita la proliferación de plagas como moscas, ratas y aves.
Complicaciones operativas: El terreno se vuelve fangoso, lo que dificulta o imposibilita el tránsito de los camiones recolectores y de la maquinaria pesada encargada de compactar la basura.

