Bordan ajuar a virgen de Huamantla bajo restricciones
El INAH instruyó recomendaciones a mujeres de Huamantla para evitar daños a la virgen de La Caridad con el ajuar que le bordan cada año.
Ana Laura Vásquez/REFORMA
Por primera vez en los 55 años de la tradición de bordar con hilos, canutillos y cuentas de oro el ajuar que portará la virgen de La Caridad durante La Noche en que Nadie Duerme, mujeres de Huamantla, Tlaxcala, deben hacerlo bajo ciertas restricciones.
Tras detectar daño en el rostro de la imagen religiosa, una pieza de arte sacro del siglo 17, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) instruyó a las «bordadoras de estrellas», como las llaman en este Pueblo Mágico de dicha entidad, recortar el manto de 4 a 3.20 metros de largo para reducir el peso.
La costumbre era que cada año las bordadoras zurcían cerca de 2 kilogramos de canutillos y cuentas de oro al manto y vestido de la virgen de La Caridad. Ahora, con las restricciones para la protección de la misma, el manto azulado no puede pesar más de 2 kilogramos entre la tela y el oro, ni puede medir 4 metros de largo.
Asimismo, el Instituto solicitó disminuir la cantidad de cabello con la que confeccionan la cabellera, para evitar daño en la antigua escultura al momento que le colocan la corona, hecha de oro.
Laura Hernández, una de las mujeres que coordina el bordado del vestido de la virgen, indicó que, a petición del Ayuntamiento de Huamantla, el INAH intervino en la protección y restauración de la escultura religiosa, y, por fe, las bordadoras acatan las instrucciones.
«No son condiciones, pero sí recomendaciones. El manto, precisamente, no lo carga la virgen, tiene una base atrás donde va el manto.
«Pero es en todo, en general, no nada más es el manto. También la cabellera lleva menos cabello porque ahí lleva la mantilla, que también debe ser muy fina porque por el grosor sí se está dañado un poquito la cabecita (de la virgen)», apuntó.
La bordadora compartió que el INAH y las autoridades municipales ya tienen previsto un proceso de restauración de la virgen, pero éste se llevará a cabo una vez que concluya la festividad en su honor.
Cada 14 de agosto, los pobladores de Huamantla celebran la fiesta patronal en honor a la virgen de La Caridad y, para ello, confeccionan su vestuario en oro, además de proporcionar ropa interior nueva, joyería y perfume.
En las calles, los lugareños elaboran coloridos tapetes de aserrín y flores por los que pasa la imagen religiosa a bordo de su carruaje. La fiesta se conoce como La Noche en que Nadie Duerme porque, en efecto, esa fecha todos velan en Huamantla.
