“El Transporte Público Colectivo en el Estado.”

Lic. Carlos Hernández Castillo.

Que tal estimados lectores:

A lo largo de los años el Transporte Público se ha convertido en una necesidad social y agregaría que en la actualidad es una herramienta básica para la movilidad de miles de ciudadanos que lo utilizan en las rutas concesionadas del Estado o bien, para los que transitan de paso por los diversos municipios de la entidad con destino a otros Estados.

Pero así como se ha convertido en un medio necesario e indispensable también ha generado problemas sociales, pues a la fecha existen más de cinco mil concesiones del servicio público local, además hay que agregarle a las empresas locales y foráneas del transporte del servicio público federal, lo que significa que existe un flujo económico importante pero también diariamente persisten diversos acontecimientos caóticos que provocan las miles de unidades vehiculares de transporte.

Y es que como se puede apreciar en algunos municipios, las unidades de transporte público técnicamente se han adueñado de las calles sin que nadie les ponga un alto, siendo su principal argumento que llevan más de veinte años utilizando dichas calles para realizar principalmente sus bases pues los paraderos de ascenso y descenso son totalmente distintos.

Explicaciones infundadas para asentarse en las calles, pues no tienen ninguna autorización para que dichas unidades de transporte hagan sus bases y por ende ocupar espacios que bien pueden servir para estacionamiento de la sociedad civil para realizar diversas actividades comerciales y económicas, pues ni la tarjeta de circulación ni el título de concesión del servicio público colectivo expedido por la autoridad correspondiente, precisa que deben realizar BASES o utilizar vías públicas a diestra y siniestra, que por lo regular absorben las zonas céntricas de los municipios generando problemas no sólo de movilidad sino de comportamiento social, ya que son los ciudadanos que transitan diariamente por las calles de las ciudades de los estados los que muestran su inconformidad por la forma en que se establecen dichas unidades en las avenidas y en el peor de los escenarios por como conducen y operan diariamente que por supuesto no sólo ponen en peligro a los usuarios sino a terceros también.

En ningún momento se pretende que se les quite, restrinja o limite su fuente de trabajo a quienes lo ejercen, porque, reitero, es una necesidad social, tampoco es una generalización porque también existen excelentes operadores, pero no es factible que sigan adueñándose de las calles para realizar sus bases, ello implica no sólo realizar diversas reformas a la Ley de la materia, sino también aplicarla de forma cabal, pues no debe estar sujeta a las clásicas amenazas del medio de transporte con cerrar las principales entradas o salidas de los municipios, ello sucede simplemente porque pretenden negociar la Ley misma que por ningún motivo debe estar sujeta a condiciones del gremio, pues la norma legal debe aplicarse e interpretarse íntegramente pero en ocasiones, por temor a que exista un caos social o un costo político que de por sí ya existe, prefieren llegar a negociaciones donde la Ley pasa a segundo término, por ello este sector monopolizado continua realizando acciones infundadas por mantener su mina de poder al realizar bases y como siempre los ciudadanos al final son los más afectados.

Reconozco y considero viable que algunos transportistas se hayan manifestado para exigir más seguridad en su gremio, por supuesto estoy de acuerdo siempre y cuando no afecten a terceros, pero también aplaudiría más de tres ocasiones que así se manifestaran cuando ocasionan accidentes y son responsables, y a la brevedad posible indemnicen a las personas con los gastos ocasionados de la lesiones que en el peor de los casos pueden sufrir la pérdida de una extremidad o la muerte, porque pareciera que se hacen los desatendidos cuando llega a ocurrir una desgracia donde se ve involucrado el transporte público y es una letanía para que las empresas colectivas solventen esos gastos, por qué retrasar algo que es inminentemente un derecho de los usuarios.

Reitero, no es estar en contra del transporte público colectivo, pero ya es hora de poner un alto a tanto acto fuera de la legalidad, es urgente que se regule conforme a la Ley para mantener un orden que reclama la sociedad día a día, así como fijar nuevos lineamientos que eviten desde la forma de conducir tan irracional en ocasiones, hasta la revocación o suspensión de las concesiones en casos que así lo ameriten.

¿Algunos de ustedes han sido víctimas circunstanciales por la comisión de algunos excesos de los operadores del transporte público en el estado?

¿Qué opinan?…..Nos saludamos el próximo Miércoles….

Deja un comentario